sábado, 24 de septiembre de 2016

"Me aburro"... digo: "¡¡¡me aburren!!!"




¡¡¡¡Cómo me ha costado entender esto¡¡¡¡¡

Siempre pensé que la que era rara, boba, aburrida, simple era yo. Y, en cierta manera, así ha sido.. es una realidad: para la gran mayoría de ellos, soy o he sido aburrida y poco interesante. Me ha costado muchísimo participar en las conversaciones y captar la atención del grupo; por lo que siempre me he ido quedando descolgada en las reuniones sociales. 

Y esto se ha venido repitiendo una y otra vez... No he conseguido aprender a ser simpática.

Pero, algo nuevo ha ido ocurriendo en mí.. un cambio de perspectiva. He ido descubriendo que ¡¡¡son ellos los que me aburren a mí¡¡¡

Y ha sido un gran descubrimiento. Ha sido como despertar de un sueño, como elevarme y ver desde arriba y entender que si... soy diferente, pero no menos. Estoy empezando a quererme tal cual soy. ¡¡¡Ha sido todo un descubrimiento!!!

Me doy cuenta que en la gran mayoría de los encuentros sociales me invade el cansancio físico y mental. En muchas ocasiones me cuesta vocalizar al hablar e, incluso, no puedo evitar bostezar sobretodo en las cenas con gente. Y, no.. no es por cansancio físico, es por aburrimiento. Es un "aburrimiento social". Me he ido dando cuenta que son ELLOS los que me aburren a mí.

Me aburren sus bromas, sus comentarios que pretenden ser divertidos. Para mí son tontadas sin sentido que me aburren soberanamente. No les veo la gracia y me acaban colapsado. No puedo "reírles las gracias"

Me aburren sus conversaciones vacías que no me aportan nada. Solo hablan de  las cosas que les pasa, cosas que a mi no me resultan interesantes. ¿Y a mí que me aporta el saber que se les ha roto la lavadora, o que se han ido de viaje a la China, o que en Julio se van a casar o que han reñido con su suegra o que su hija ya va en bicicleta? ¡¡¡¡!!!! No puedo "hablar por hablar".

Como no tengo sentido del "cotilleo social".. las cosas triviales de sus vidas no me interesan lo más mínimo.... Me aburren. En consecuencia, siento las reuniones sociales como una pérdida de tiempo: ¿Para qué sirve estar con gente?, ¿Qué sentido tiene?, ¿Qué me aporta?... 

Desde que comprendo que yo no soy la aburrida, sino que son ellos los que me parecen aburridos a mí ya no me siento mal conmigo misma, ya no me importa lo que puedan decir de mí, ya no quiero sentir la necesidad de intentar agradarles. No me "obligo" a relacionarme, ya no quiero ser como ellos, ni estar con ellos... Solo un poquito, de vez en cuando, por deferencia a los que tengo cerca y si lo necesitan.

¡¡Que alivio saber que no soy una boba¡¡¡¡



2 comentarios:

  1. Muchas gracias por compartir su experiencia. Creo que es parte del crecimiento y respeto por uno mismo saber qué queremos hacer y qué podemos hacer sin sentirnos obligados a nada.

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  2. Hola! Es la primera vez que comento en tu blog pero llevo leyendolo desde hace un tiempo y nunca me había sentido tan identificada, siento mucha libertad al leer tus contenidos porque por fin puedo darle valor a mi forma de ser en vez de reprocharme todo el tiempo por no ser tan social.
    Muchas gracias.

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