sábado, 9 de julio de 2016

Disfrutar con la gente. ¿Cómo se consigue?





Anoche lloré a solas pensando en Pinocho. En mi mente reescribí el cuento de Pinocho.

En mi cuento ... Pinocho quería convertirse en un niño de verdad e hizo todo lo que creía que tenía que hacer para conseguirlo, como su hada azul le había sugerido. Hizo las cosas bien, o lo mejor que supo: fue estudioso, no se metió en problemas, acataba órdenes sin rechistar y, a pesar del esfuerzo, todo lo que hacía no parecía ser suficiente para convertirse en un niño de verdad.

Por ser bueno, el hada azul le entregó un disfraz que le permitía "pasar por niño", pero le dijo que cuanto más tiempo lo llevase, más le pesaría. 

A Pinocho no le importó, pues siempre deseó ser un niño de verdad y se puso el disfraz todo el tiempo que pudo. Al principio no le encajaba bien y necesitó algunos remiendos y arreglos. A veces, se rompía y había que retocarlo, pero Pinocho aprendió a coser y a ser un gran modisto. El disfraz lucía bello y nadie se percataba de los remiendos (estaban muy bien tapados con un "punto oculto" que solo él conocía). 

Pinocho se ponía su disfraz cada día antes de salir de casa y se sentía feliz con él, pues le hacía parecer un niño de verdad. Antaño, cuando salía de casa, tal cual era, como muñeco, tenía que aguantar miradas, comentarios que le hicieron sentir muy triste y solo. 

Pero, tal como el hada le dijo, a medida que pasaba el tiempo, el disfraz empezaba a pesar más y más. Pinocho aguantaba el peso como podía. A veces, le costaba andar, hablar, pero lo seguía llevando puesto. No quería ser un muñeco, no quería llamar la atención y volver a soportar miradas y comentarios dolorosos ("eres un madero", "de qué bosque vienes"). Solo se lo quitaba al llegar a casa. 

Cuando se lo quitaba, se sentía aliviado, pero no le reconfortaba del todo, porque seguía deseando ser un niño de verdad.. un niño DE VERDAD. 

Le suplicó al hada azul que le convirtiera en un niño de verdad, pero el hada no tenía suficientes poderes para satisfacer ese deseo. 

Pinocho no renunció a su deseo de ser un niño de verdad. Pensó que si lo llevaba poco a poco su cuerpo se iría acostumbrando al peso y que al final lo podría llevar siempre.. pero no fue así. 

En mi cuento Pinocho NUNCA se convirtió en un niño de verdad. 


Yo soy Pinocho. Pensé que practicando y practicando conseguiría encajar, conectar y lo más importante.. DISFRUTAR estando con gente. Les veo reír, divertirse juntos y lo mejor: desean volver a verse para sentir esa sensación de felicidad conjunta. Yo, nunca lo he sentido... 

Me pregunto qué parte de mi cerebro está alterada, qué neurotransmisores me faltan para poder sentir eso.. ¿por qué yo no puedo sentir felicidad cuando estoy con gente?

Lo más que puedo hacer es.. llevar mi disfraz para "no desentonar".


9 comentarios:

  1. Hola.
    A mí me pasa completamente lo mismo. También soy Asperger y no consigo encajar entre ese tumulto de gente que disfruta entre sí. Sin embargo, yo jamás he sentido la sensación de haber disfrutado... A veces me siento como tu Pinocho, es verdad, hay que reconocer que te gustaría encajar, pero es imposible... No hay manera. Lo único que hay que hacer es saberlo llevar y vivir con ello.

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    1. Siii, llega un momento que te das cuenta de que a pesar de todos los esfuerzos, lo más que se consigue es camuflar mejor, pero no sentir igual.
      Gracias por seguir el blog. Así no me siento tan sola :-)

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    2. De nada. Mi psicóloga me dijo que existía este blog y... lo leo todos los días...

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    3. Tu psicóloga????
      Me encanta que los profesionales quieran entender¡¡¡¡

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    4. Sí. Al menos yo he tenido la suerte de que ella me diagnosticara el síndrome de Asperger y tengo la suerte de que me lo vaya a ayudar. Es genial ver que la gente se preocupe. Pero, sin embargo, sigues sin encajar... Aunque eso te da esperanzas. :)

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    5. Lo que necesites.. ¡¡cuenta conmigo¡¡¡ aunque sea virtualmente..
      Un beso y bienvenida al "Mundo Mariposa" :-)

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  2. Muchísimas gracias. Puedes contar conmigo también virtualmente. Aunque solo sea virtualmente, pero algo es algo... Un placer haberte conocido!!

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  3. Es una adaptación muy interesante, pero me hubiera gustado que tuviese un final un poco más feliz.Espero que algunos "pinochos" consigan de alguna manera, con o sin ayuda un disfraz más liviano, o un hada madrina más poderosa o cualquier cosa que les permita vivir más tranquilos y aceptados. Gracias por tus experiencias y reflexiones una vez más.

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    1. Si... a mí también me hubiese gustado un final más feliz.. Creo que, algún día, escribiré la segunda parte en la que Pinocho se cansa de luchar simulando quien no es y se acepta a sí mismo tal cual. En ese capítulo, Pinocho se siente orgulloso por ser diferente y aprovecha sus virtudes con la madera para construir una gran empresa de reciclaje, en la que da trabajo a miles de "normales". Saludillos...:-)

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