domingo, 12 de noviembre de 2017

"Mente en blanco"


Estas, a grosso modo, han sido las etapas de mi desarrollo socio-comunicativo para integrarme en la tribu: 

1º. Etapa Fantasma.
A esta etapa la etiquetaría como la "época horribilus" que ha transcurrido desde el inicio escolar a los 6 años hasta, hasta... realmente hasta no hace mucho. Yo diría que hasta los 40-45 años. Un periodo laaaarrgo, muy laaaargo. 
Qué me pasa y me pasaba en los encuentros sociales... pues algo tan angustiante como una sensación de tener la "mente en blanco" que no se cómo explicar para que sea comprendido en toda su extensión. En las situaciones sociales, no se me ocurre qué decir, ni qué hacer, pero en esa época era muy angustiante porque todavía no había creado estrategias compensatorias. No.. no era/no es que "no me atreva o atreviese" a hablar o a hacer algo en grupo, no era/no es una cuestión de timidez. Es y era, simple y dramáticamente, que NO SABÍA, "no se me ocurría" qué hacer ni qué decir. Mi mente no generaba -ni genera- esquemas socio-comunicativos espontáneos. Para que se entienda, sería algo así como tener el disco duro mental vacío. Si no tienes esquemas socio-comunicativos no puedes participar. Estas en "off".
Yo era la típica niña que estaba en la periferia del grupo. Yo estaba al lado de ellas, pero aún así no aprendí a llevar conversaciones, ni a "actuar" en sociedad. No las imitaba, ni me "contagie" de ellas para aprender a interactuar. No pensé (no se me "ocurrió") que podría "imitarlas" u "observarlas para aprender"... Yo, simplemente, estaba allí: sola, pululando como un fantasma alrededor de ellas. No desarrollé estrategias compensatorias... no sabía que eso podía existir ("las estrategias compensatorias"). ¡¡¡¡ojalá hubiese tenido algunas estrategias para "ir tirando" en el mundo social!!!!
Tener la "mente en blanco" estando en grupo es angustiante porque tu cuerpo también se queda en blanco, se paraliza y se van olvidando de tí... desapareces de la mente de los demás... Dejas de existir. 

2ª. Etapa Iniciación.
Tarde en el desarrollo empecé a usar algunas estrategias compensatorias simples, que me sacaban de un apuro, pero que... solo me servían para mantener unos escasos círculos comunicativos con los demás. Hacia los 35-40 años empecé a usar la estrategia del "Interrogatorio" al modo periodístico (qué, cómo, dónde, cuándo..). Era capaz de empezar interacciones ya que los inicios sociales son anticipables y tienen un patrón claro: cuando ves a una persona la tienes que saludar  ("hola, qué tal", etc.). El siguiente paso en la cadena interactiva también puede tener un patrón identificable que es "la puesta al día" ("cómo te va", "¿sigues trabajando en.....?"), pero después es cuando el patrón social es indescifrable para mí (*mirar la entrada "Barullo social"). Es cuando ya mi mente se queda sin recursos y vuelve a... quedarse en blanco. ¿Cómo hacen las personas para seguir conversaciones cuando lo importante ya está dicho?, ¿cómo tienen tantas cosas que decirse?, ¿cómo lo hacen, de dónde sacan las ideas?... 
... Al final... siempre volvía a ser un fantasma de nuevo.
En esta época, yo iba a los encuentros sociales esperanzada e ilusionada porque era capaz de iniciar y pensaba que practicando y practicando llegaría a integrarme "verdaderamente" en los grupos, pero no era así. Siempre llegaba a casa frustrada, enfadada, cansada sin saber muy bien porqué... Me culpaba a mí misma por ser aburrida, boba, insulsa, estúpida... una inepta social. 

3ª. Etapa Avanzada. 
En esta fase, a penas hace unos pocos años para acá, he ido desarrollando una serie de estrategias compensatorias usando la "Programación Mental" que me ayudan a parecer conectada en las conversaciones por más tiempo. Por tanto, puedo alargar mi participación en la "cháchara" social. Algunas de estas estrategias son: 

  • Los "Algoritmos mentales" para llevar conversaciones simples que consisten en identificar la palabra clave de la conversación del otro y hacer preguntas o comentarios relacionados. Yo pregunto y mientras el otro contesta voy preparando mentalmente la siguiente pregunta o comentario relacionado.
  • La estrategia de "Seguir el Hilo" que consiste en asentir lo que el otro dice simulando interés con el uso de emisiones enfáticas: "¡¡¡genial!!!, ¡¡¡que bien!!, ¡¡¡uhhhh!!!, ¡¡¡aha aha!!!, ¡¡¡no me digas!!!, ¡¡¡madre mía!!!. Esta estrategia me es útil con personas "habladoras", aquellas que como bien dice la palabra no paran de hablar de si mismas, de sus experiencias y que acaparan la conversación.
  • La Reformulación que consiste en decir lo mismo que el otro dice pero usando comentarios diferentes. Así, parece que estoy interesada y conectada en la conversación.
  • Los "Temas Programados". Si soy conocedora de alguna experiencia que le ha ocurrido al otro (un cambio de trabajo, un nieto nuevo en la familia, etc.), lo uso como estrategia para iniciar y mantener conversaciones con el otro a modo de "relleno". Partiendo de lo que les interesa a los otros puedo "llenar" por más tiempo los espacios sociales y evitar ser un fantasma. 
Analizando el tipo de intercambios comunicativos que establezco con los demás, me doy cuenta de que me enfoco al otro de forma pensada, pero no sentida y que.. no suelo compartir espontáneamente nada sobre mí. Por tanto, no hay un genuino intercambio socio-comunicativo o emocional. En realidad, mis intercambios sociales tienen un enfoque más "diplomático" que intersubjetivo y emocional.

(*) Diplomático: "que tiene un trato muy correcto y educado y dice las cosas de forma que no molesten."


4º. Etapa de Evitación y Selección.
Es lo que hago desde hace más o menos un año. Ahora no voy a encuentros sociales no deseados, ni siquiera aquellos que son de compromiso. No voy a las reuniones familiares de navidad, no voy a las bodas, no voy a los encuentros con familia. Puedo ir a visitar a familiares por poco tiempo y no en encuentros con mucha gente. Habrá gente que verá en ello un "retroceso". Yo lo vivo como una liberación. 
Por otro lado, ahora solo tengo encuentros esporádicos con personas que me parecen interesantes o con las que me apetece ver por alguna cuestión particular, generalmente, por trabajo. También puedo ir a visitar a personas a las que aprecio para saber cómo están. Una vez que ya me he puesto al día, no necesito alargar el encuentro social. 
En estos encuentros también tengo que usar esas estrategias compensatorias, pero como soy yo la que escojo con quién, esos encuentros suelen ser gratificantes mientras duran. Sigo siendo una "cenicienta social" (antigua entrada del blog que recomiendo que reviséis), pero ya puedo disfrutar de algunos encuentros sociales... aquellos que yo escojo.


Ahora...
Uso las estrategias compensatorias, la evitación y la selección según se me acomoda. Me siento como  una gran actriz que va mejorando sus habilidades escénicas. Aunque... hay días en los que me siento más suelta y otros en los que me sigue invadiendo el estado "fantasma". Cuando me invade el estado "fantasma" sigue siendo paralizante, pero procuro que sean las menos veces posibles.

En cualquier caso, mi iniciativa social al estilo "común" ha sido y sigue siendo nula. Ahora puedo establecer contactos esporádicos con personas y puedo disfrutar de esos encuentros, pero... no dejan de ser relaciones superficiales y orientadas a objetivos, aunque para mí es suficiente. 


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