sábado, 17 de enero de 2015

Hacer tonterías: yo.. nunca¡¡¡¡





Mi rígido sentido del ridículo hace que no sea capaz de hacer las "tonterías" que hacen los demás para divertirse. Las bromas, chistes, risas las veo como "tonterías" y las personas que las hacen me parecen "ridículas". Sin embargo, yo a ellas les parezco "aburrida" y "tonta"...


Dos formas diferentes de entender las situaciones sociales.

Me da mucha envidia (sana) la gente espontánea, que es divertida sin resultar pesada. Como me gustaría ser divertida, ingeniosa, interesante.

Me gusta la gente divertida, pero hasta un límite. No soporto las risas escandalosas, ni las "tonterías" para llamar la atención. Me parecen conductas ridículas y fuera de lugar en el caso de personas adultas. Me sobrecargan los chistes. Uno está bien, pero muchos me saturan. 

Tengo un gran sentido del ridículo por lo que nunca he sido capaz de hacer una broma, contar un chiste, hacer un comentario divertido. Y, las pocas veces que lo he intentado me ha salido fatal. Nunca he conseguido ser divertida, por lo que suelo resultar aburrida para los demás. 



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